Dinámicas Vivenciales
martes, febrero 17, 2026
Decálogo de supervivencia del GICA
viernes, enero 09, 2026
Resumen del video "Genius Improv Advise" PV Improv
Resumen del video "GENIUS Improv Advice for 14 minutes straight" (PV Improv)
El video recopila 11 consejos esenciales de improvisación, extraídos de entrevistas con leyendas de la comedia, para ayudar a los improvisadores a pasar de ser "buenos" a ser "excelentes".
Consejos principales:
El objetivo no es solo ser gracioso (Jason Mantzoukas): La prioridad es construir una buena escena con tu compañero, no buscar risas fáciles. La responsabilidad es "no ser aburrido" y generar emociones auténticas en el público.
Di "Sí" (Colin Mochrie): La regla más básica y desafiante es escuchar y aceptar las ofertas de tu compañero. Decir "sí" abre la puerta a la aventura y al progreso de la escena.
Tú eres suficiente (Matt Walsh): No necesitas fingir o tener conocimientos especiales. Usa tu propia experiencia de vida y reacciona como lo harías tú. Tu humanidad es suficiente.
Sé auténtico (Pete Holmes / Bill Hicks): Tu autenticidad es tu superpoder. Conócete a ti mismo (qué te enfada, te alegra, te entristece) y lleva eso al escenario. Solo tú puedes ser tú a la perfección.
Haz afirmaciones, no preguntas (Tina Fey): Evita hacer preguntas que carguen a tu compañero con toda la responsabilidad. En su lugar, haz declaraciones, toma decisiones y aporta claridad desde ti mismo.
Encuentra inspiración en lo inmediato (Dave Koechner): Si te sientes perdido, inspírate en el entorno (ej: un objeto como un "cuchillo"). Extrae sus propiedades (ej: filoso) y úsalas para definir tu personaje o la situación.
Comprométete y actúa (Mick Napier & Amy Poehler): No te quedes a medias ni planees en exceso. "Dispara al ciervo", "tírate del trampolín". Comprométete plenamente con una idea y hazlo ahora. La indecisión es aburrida.
La improvisación es caminar hacia atrás (Keegan-Michael Key): No se trata de inventar rápido hacia el futuro, sino de "caminar hacia atrás" observando lo que ya está ahí (tu compañero, el entorno, lo último dicho). Esto crea un mundo más rico.
Escucha y responde (Implícito en Key): Concéntrate en escuchar atentamente y reaccionar a lo último que dijo tu compañero. Es más importante que tratar de pensar rápido.
Centra la escena en el "aquí y ahora" (Chris Gethard): Pregúntate: ¿Por qué estas personas? ¿Por qué aquí? ¿Por qué ahora? Mantén la acción en el presente, entre las personas que están en escena, y evita hablar de cosas o lugares que no están.
Juega en la cima de tu inteligencia (Ben Schwartz): Confía en tu propio sentido del humor e inteligencia. Di las cosas que a ti te parecen divertidas o interesantes, incluso si son excéntricas. Habrá gente en el público que lo conecte.
martes, diciembre 30, 2025
como dejar de estar congelado
Cómo
dejar de quedarte congelado
Pasos
prácticos desde la improvisación y el estoicismo
Quedarte
congelado no suele pasar por falta de talento. Pasa por exceso de miedo, ruido
mental y soledad.
El miedo al
error nos inmoviliza, la mente se va al futuro, y el cuerpo deja de actuar.
La
improvisación y el estoicismo, aunque vienen de mundos distintos, coinciden en
algo fundamental:
👉 No controlas el resultado, pero sí tu acción presente.
Aquí te
comparto pasos claros para dejar de quedarte congelado.
1. Abraza
el error como materia prima (Impro)
En
improvisación hay una regla sagrada:
Si pasó, úsalo.
No pierdes
tiempo juzgando el error. Lo incorporas a la escena.
En la vida
pasa igual:
- Dijiste algo mal → aprende.
- Te equivocaste → ajusta.
- Fallaste → sigue.
El error no
es una señal de “detente”. Es una señal de información nueva.
Acción
práctica:
Después de cada error, pregúntate:
- ¿Qué aprendí?
- ¿Qué haría distinto mañana?
Y sigue. Sin castigo emocional.
2. Reduce
la escena al momento presente (Estoicismo)
Los estoicos
lo decían claro:
Sufrimos más en la imaginación que en la realidad.
Te congelas
porque:
- imaginas el rechazo,
- anticipas el fracaso,
- dramatizas el futuro.
Pero el
presente es manejable.
Marco
Aurelio lo resumiría así:
“Ocúpate
solo de lo que está frente a ti.”
Acción
práctica:
Divide cualquier reto en:
- El siguiente paso mínimo.
No el plan perfecto.
Solo el siguiente movimiento.
3. Haz
algo antes de sentirte listo (Impro)
En
improvisación nadie entra a escena “listo”. Entras… y te vuelves listo ahí.
Esperar
seguridad es una trampa. La seguridad llega después de la acción, no
antes.
Acción
práctica:
Define acciones pequeñas y públicas:
- manda el mensaje,
- sube el post,
- haz la llamada,
- sal a escena.
Movimiento
mata miedo.
4.
Rodéate de gente que sume (Círculo de Genios)
Nadie
improvisa solo. Nadie crece solo.
En impro
existe algo poderoso:el ensamble / tropa / brigada.
Personas que
no compiten contigo, que te elevan, que celebran tus aciertos y no te destruyen
por tus errores.
Esto es tu Círculo
de Genios: personas que piensan distinto, que te retan, que juegan contigo,
no contra ti.
Acción
práctica:
Pregúntate:
- ¿Con quién me siento más
valiente?
- ¿Quién me impulsa a intentar?
Acércate a ellos.
Aléjate de quien se burla, minimiza o drena.
5. Acepta
lo que no controlas (Estoicismo)
Epicteto lo
decía así:
“Hay cosas
que dependen de ti y cosas que no.”
No
controlas:
- la opinión de los demás,
- el resultado final,
- la reacción del público.
Sí
controlas:
- tu intención,
- tu esfuerzo,
- tu actitud ante el error.
Congelarte
es querer controlarlo todo.
Acción
práctica:
Antes de actuar, repite:
“Hago lo que
depende de mí. Lo demás lo suelto.”
6. Juega
a largo plazo (Impro + Estoicismo)
Improvisar
no es buscar el chiste perfecto. Es sostener la escena.
Vivir no es
ganar hoy. Es seguir jugando mañana.
El error de
hoy no define tu historia. Solo define este momento del juego.
Acción
práctica:
Piensa en términos de proceso, no de evento.
No es:
- “¿Y si fallo?”
Es: - “¿Qué sigue después?”
Para
cerrar
Quedarte
congelado es creer que solo tienes una oportunidad.
La improvisación y el estoicismo te recuerdan algo esencial:
👉 Siempre hay una siguiente jugada.
Abraza el
error.
Muévete.
Rodéate bien.
Acepta lo que no controlas.
Y sigue
jugando.
Porque la
vida, como la impro, no premia al perfecto, premia al que se atreve a entrar
a escena.
¿Le tienes miedo al error?
¿Le
tienes miedo a equivocarte?
Muchos de
nosotros crecimos en una cultura donde equivocarse estaba penado. En la
escuela, en la casa, en el trabajo. El error no era parte del proceso: era una
falta, una vergüenza, algo que había que evitar.
Y así nació
algo muy común: la parálisis por análisis. Pensábamos tanto las cosas
que dejábamos de hacerlas. No
porque no pudiéramos… sino por miedo a la consecuencia.
¿Y cuál era
esa consecuencia en nuestra cabeza?
Escenarios catastróficos.
Rechazo, burla, fracaso, castigo.
Entonces
preferíamos no intentar.
Nos
consolábamos diciendo:
“Así tenía que ser”,
“Los tiempos de Dios son perfectos”,
“Mejor después”.
Y ojo, no
digo que la fe sea el problema. El problema es usarla como excusa para no
movernos.
¿Qué
pasaría si no le tuvieras miedo al error?
¿Y si en
lugar de huirle… lo abrazaras?
Suena raro,
¿no?
A mí también
me sonó extraño la primera vez.
Pero eso es
justo lo que aprendí en la improvisación.
En impro, el
error no se esconde, no se niega, no se castiga.
Se usa.
Te
equivocas.
Aprendes.
Sigues.
Sin drama.
Sin culpa.
Sin quedarte atorado.
Abrazar
el error NO ES:
- Volverte su amigo y quedarte
cómodo ahí.
- Quedarte esperando a que “algo
pase”.
- Equivocarte a propósito solo por
decir que estás intentando.
- Usar el error como excusa para
justificar tu mediocridad
(mediocre = medio cree, medio se compromete).
Abrazar
el error SÍ ES:
- Aprender de lo que pasó.
- Entender que lo importante no es
el error,
sino qué haces después de él. - Animarte a hacerlo, incluso con
miedo.
- Confiar en tu talento, tu
experiencia y tu proceso.
En
improvisación no se premia la perfección, se premia la presencia.
El error
no te define, te revela
El error no
habla de tu incapacidad. Habla de que estás en movimiento.
El verdadero
fracaso no es equivocarte. Es no salir nunca a escena.
La vida,
como la impro, no se ensaya. Se vive en tiempo real.
Así que la
próxima vez que aparezca el miedo, recuerda esto:
👉 No le tengas miedo al error. Tenle
miedo a quedarte congelado.
Y si te
equivocas…
respira, sonríe, aprende
y sigue jugando.
lunes, diciembre 22, 2025
El Encuadre en la improvisacion de la UCB
El encuadre es el acto mediante el cual un intérprete resalta o llama la atención sobre algo inusual que su compañero ha dicho o hecho en la realidad establecida de una escena. Esta acción indica que el comportamiento inusual es la "Primera Cosa Inusual" (FUT) a partir de la cual se desarrollará el juego de la escena.
sábado, diciembre 20, 2025
El zodiaco de los Piratas, Robots y Ninjas
jueves, diciembre 18, 2025
Reporte Aguas con la Impro 2025
Reporte Ejecutivo de Actividades 2025
Colectivo Aguas con la Impro
Durante el año 2025, el colectivo Aguas con la Impro consolidó un proyecto cultural continuo enfocado en la difusión, formación y profesionalización de la improvisación teatral en Aguascalientes, generando espacios permanentes de creación escénica, formación artística y vinculación con públicos diversos.
Producción artística y difusión cultural
A lo largo del año realizamos 26 shows de improvisación, presentados en distintos foros culturales, restaurantes y espacios independientes de la ciudad. Cada espectáculo fue 100% creado al momento, a partir de las ideas, historias y participación activa del público, fortaleciendo la experiencia escénica y el vínculo con la comunidad.
Las presentaciones se llevaron a cabo en sedes como La Tercera Foro Cultural, El Zaguán de Nina, Casa Romero, Apapacho, Banksy Cocktail & Coffee, Bechamel y Amapola, permitiendo ampliar el acceso a la oferta cultural y llevar la improvisación a públicos diversos.
Formación continua: Gym de Impro
El eje central del proyecto fue el Gym de Impro, un espacio permanente de práctica y entrenamiento escénico. En 2025 se realizaron 49 sesiones, con participación constante de personas con y sin experiencia previa.
Este espacio funcionó como un laboratorio creativo, donde los participantes desarrollaron habilidades clave como:
-
Escucha activa
-
Trabajo en equipo
-
Comunicación espontánea
-
Creatividad aplicada
-
Confianza y presencia escénica
El Gym permitió consolidar una comunidad artística estable, enfocada en la práctica continua y el crecimiento colectivo.
Talleres de especialización
Durante el año se impartieron talleres de improvisación especializados, concebidos como sesiones de profundización técnica para fortalecer habilidades necesarias para el desarrollo de shows de improvisación.
En este marco, se impartieron 3 talleres de improvisación a cargo de Alicia Pineda, dirigente del colectivo Por Puro Gusto, reconocida por su trayectoria en la formación y difusión de la improvisación teatral. Estos talleres están orientados a:
-
Desarrollo de narrativa escénica
-
Construcción de historias en vivo
-
Creación de personajes
-
Improvisación aplicada a la comunicación y al escenario
Estos espacios de especialización complementan el entrenamiento regular del Gym, elevando el nivel artístico y técnico de los participantes.
Vinculación y participación nacional
Como parte del crecimiento del proyecto, Aguas con la Impro participó en el Encuentro de Match de Improvisación en la Ciudad de México, fortaleciendo el intercambio artístico con colectivos de otras regiones, ampliando redes de colaboración y posicionando al colectivo dentro del circuito nacional de improvisación.
Impacto cultural
El proyecto logró:
-
Mantener una oferta cultural constante durante todo el año
-
Formar improvisadores y públicos activos
-
Impulsar la improvisación como herramienta artística y social
-
Generar comunidad y profesionalización escénica
-
Vincular el proyecto a redes nacionales de improvisación
Visión
Aguas con la Impro se proyecta como un proyecto cultural sostenible, con enfoque en formación, creación escénica y participación comunitaria, abierto a alianzas con instituciones culturales, patrocinadores y espacios artísticos interesados en impulsar iniciativas de impacto creativo y social.
Lo que aprendi de Dyson
Improvisar no es hacerlo rápido ni hacerlo mal:
Lo que James Dyson puede enseñarnos sobre la improvisación
Cuando escuchamos la palabra improvisación, muchas personas piensan en hacer algo “al ahí se va”, sin preparación o sin estructura.
En el gym de improvisación sabemos que eso no es cierto.
Improvisar no es hacer las cosas rápido.
Improvisar no es hacerlo mal.
Improvisar es aprender del error, adaptarte, insistir y construir a partir de lo que sucede.
Y pocos casos lo ilustran mejor que la historia de James Dyson.
El error como punto de partida
James Dyson no intentaba “revolucionar el mundo”.
Solo estaba frustrado porque su aspiradora dejaba de succionar.
En lugar de resignarse o comprar otra, decidió observar el problema.
En improvisación hacemos lo mismo:
- Algo no funciona en escena.
- El público no reacciona.
- La idea no conecta.
La diferencia entre improvisar y rendirse es quedarte a investigar el error, no huir de él.
👉 Principio de impro:
El error no es el final de la escena, es el inicio de una nueva propuesta.
5,127 prototipos: decir “sí” al proceso
Dyson creó más de 5,000 prototipos antes de lograr una aspiradora funcional.
No fueron 5,127 ideas geniales.
Fueron 5,127 intentos fallidos… que le enseñaron algo.
En improvisación:
- No todas las escenas serán brillantes.
- No todos los personajes funcionarán.
- No todos los juegos saldrán como esperas.
Pero cada intento afina tu escucha, tu timing y tu criterio.
👉 Principio de impro:
“Sí, y…” también aplica al fracaso:
“Sí, fallé… y ahora sé algo que antes no sabía.”
El rechazo no define el valor de tu idea
Las grandes marcas rechazaron a Dyson.
No porque su idea fuera mala, sino porque rompía su modelo de negocio.
En impro pasa lo mismo:
- Una escena puede no gustar.
- Un público puede no reaccionar.
- Un compañero puede no entender tu propuesta.
Eso no invalida tu creatividad.
👉 Principio de impro:
No tomes el rechazo como algo personal; tómalo como información.
Improvisar es sostener la succión
La genialidad de Dyson no fue solo quitar la bolsa,
fue lograr succión constante, sin importar cuánta basura hubiera.
Un improvisador entrenado hace lo mismo:
- Mantiene energía aunque la escena se complique.
- Sostiene el juego aunque algo se caiga.
- Sigue escuchando aunque se equivoque.
👉 Principio de impro:
La improvisación no es evitar los problemas, es seguir avanzando con ellos.
Crear tu propio escenario
Cuando nadie quiso producir su aspiradora, Dyson creó su propia empresa.
No esperó permiso.
En improvisación:
- No esperas la “escena perfecta”.
- No esperas la idea ideal.
- Construyes con lo que hay.
👉 Principio de impro:
Si no existe el escenario, lo creas.
La verdadera lección
James Dyson no triunfó por ser rápido.
Triunfó por insistir, observar, ajustar y volver a intentar.
Eso es improvisar.
Improvisar es:
- Tener método dentro del caos.
- Disciplina dentro del juego.
- Confianza dentro del error.
En el gym no entrenamos para “no fallar”.
Entrenamos para fallar mejor, aprender más rápido y disfrutar el proceso.
Porque al final,
toda gran creación —en los negocios, en el escenario y en la vida—
empieza exactamente igual:
Con alguien que se atreve a decir:
“No salió… pero sigo.”
lunes, diciembre 15, 2025
jomo no es conformismo
JOMO no es conformismo, ni aguante, ni mediocridad
El JOMO suele malentenderse porque se parece por fuera a quedarse…
pero por dentro son cosas totalmente distintas.
Vamos a ponerlo claro.
🚫 JOMO NO ES:
❌ “Más vale malo por conocido…”
Eso no es JOMO.
Eso es miedo.
Quedarte en una relación tóxica, en un trabajo que te apaga o en una situación que te rompe no es elección, es supervivencia emocional.
El JOMO siempre nace desde la calma.
El aguante nace desde el miedo.
Si te quedas porque:
- temes estar solo
- te paraliza el cambio
- te duele pensar en perder
Eso no es JOMO.
Eso es FOMO disfrazado.
❌ “Pues es lo que hay”
Eso no es JOMO.
Eso es resignación.
La resignación baja la energía, apaga la curiosidad y mata el juego. El JOMO hace lo contrario:
- te vuelve presente
- te da claridad
- te devuelve poder de elección
JOMO no apaga el deseo de crecer.
Apaga la ansiedad por huir.
❌ Mediocridad cómoda
Quedarte sin crecer, sin aprender, sin incomodarte… no es JOMO.
El JOMO no dice:
“Aquí me quedo para siempre.”
Dice:
“Aquí estoy ahora, y desde aquí elijo crecer.”
✅ Entonces… ¿qué SÍ es JOMO?
Aquí la diferencia clave:
JOMO es quedarte cuando quedarte te expande.
No cuando te encoge.
El JOMO se siente así:
- hay paz, no tensión
- hay energía, no desgaste
- hay verdad, no autoengaño
🧭 La brújula del JOMO (muy útil)
Hazte estas tres preguntas:
- ¿Me quedo desde la elección o desde el miedo?
- ¿Esto me da calma o me quita voz?
- ¿Aquí puedo crecer… o solo aguantar?
👉 Si hay miedo, culpa o desgaste constante → no es JOMO
👉 Si hay calma, claridad y posibilidad → sí es JOMO
🎭 Improvisación y JOMO
La improvisación lo deja clarísimo:
En impro:
- te quedas en la escena porque hay juego
- no te quedas cuando la escena muere
- no aguantas escenas tóxicas
- no te resignas a escenas mediocres
Te quedas mientras hay vida.
Eso es JOMO aplicado a la vida.
🧠 Frases:
“JOMO no es quedarte por miedo.
Es quedarte porque estás vivo ahí.”
O esta:
“El JOMO no te encadena;
te enraíza para crecer.”
🤍 En resumen
- JOMO ≠ aguantar
- JOMO ≠ resignarse
- JOMO ≠ mediocridad
JOMO = elección consciente + presencia + posibilidad de crecimiento
Del FOMO al JOMO con Impro
Del FOMO al JOMO: cómo la improvisación nos devuelve el placer de estar aquí
Vivimos con la sensación constante de que algo está pasando… en otro lugar.
Alguien está viajando.
Alguien está logrando más.
Alguien está viviendo “mejor” que nosotros.
Y mientras tanto, nosotros estamos aquí, con el celular en la mano, desplazando el dedo hacia arriba, comparándonos, dudando, apurándonos. A esto la psicología moderna lo llama FOMO: Fear Of Missing Out, el miedo a quedarnos fuera.
FOMO: el miedo a no estar en todos lados
El FOMO no es solo una moda ni un término bonito. Es una respuesta emocional profundamente humana amplificada por las redes sociales. Nuestro cerebro está diseñado para buscar pertenencia y aprobación; cuando vemos vidas editadas y momentos destacados, el mensaje interno suele ser:
“Si no estoy ahí, algo importante me estoy perdiendo.”
“Si no digo que sí, me voy a quedar atrás.”
“Si no aprovecho todo, estoy desperdiciando mi vida.”
El FOMO genera ansiedad, urgencia constante e insatisfacción crónica. Nos empuja a llenar la agenda, a aceptar planes que no queremos y a vivir más pendientes de lo que podría estar pasando que de lo que realmente está pasando.
ROMO: el alivio de quedarse fuera
Después del agotamiento aparece algo menos nombrado pero muy real: ROMO, Relief Of Missing Out.
Es ese suspiro silencioso cuando cancelas un plan y piensas:
“Qué bueno que no fui.”
Es darte cuenta de que no estar en todos lados también descansa.
El ROMO no nace de la resignación, sino del alivio. De entender que tu energía es limitada y que cuidarla es un acto de amor propio.
Aquí ocurre un giro psicológico importante: empezamos a sentir tranquilidad al no participar en todo, aunque todavía quede un poco de culpa. El ROMO es un punto intermedio: ya no estás dominado por el miedo, pero aún estás aprendiendo a elegir sin explicarte.
JOMO: la alegría consciente de elegir
El JOMO (Joy Of Missing Out) va un paso más allá.
No es evitar planes.
No es aislarse.
No es desconectarse del mundo.
Es disfrutar genuinamente lo que eliges vivir, sin compararte con lo que no estás viviendo.
JOMO es quedarte en casa y sentir paz.
Es decir “no” y sentir coherencia.
Es estar presente sin revisar qué hacen los demás.
Pero este estado no se alcanza solo leyéndolo o entendiéndolo racionalmente. Se entrena. Se vive. Se encarna.
Y ahí es donde la improvisación teatral y cómica se vuelve una herramienta poderosa.
La improvisación como entrenamiento para soltar el FOMO
La improvisación no es solo subirse a un escenario. Es una práctica profunda de presencia, aceptación y confianza.
Cuando improvisas:
- No puedes controlar el futuro
- No puedes aferrarte a lo que “debería pasar”
- No puedes compararte mientras juegas
Solo puedes hacer una cosa: estar aquí y ahora.
1. El “Sí, y…”: aceptar sin resistir
En improvisación aprendemos el principio del “Sí, y…”: aceptar lo que aparece y construir a partir de ello.
Psicológicamente, esto entrena al cerebro a dejar de pelear con la realidad. En lugar de pensar:
“Esto no era lo que quería”
“Allá estaría mejor”
El cuerpo aprende:
“Esto es lo que hay, y es suficiente para crear.”
Ese cambio es clave para pasar del FOMO al JOMO.
2. Improvisar enseña a soltar opciones
En una escena improvisada no todas las ideas entran. Muchas se pierden. Y no pasa nada.
Aprendes que dejar ir opciones no te quita valor.
Que no elegir algo no significa equivocarte.
Que perder posibilidades también libera.
Esta experiencia corporal reduce la ansiedad de “tener que estar en todo” y abre la puerta al ROMO… y luego al JOMO.
3. La risa como ancla al presente
La risa en la improvisación no se planea. Sucede.
Y cuando sucede, te saca de la comparación, del futuro y del juicio. Te devuelve al momento presente, donde no hay nada que falte.
Ese instante es JOMO puro.
Del miedo al alivio… y del alivio al disfrute
Pasar del FOMO al JOMO es un proceso:
- FOMO: miedo a perderse algo
- ROMO: alivio de no estar en todo
- JOMO: disfrute consciente de lo que eliges
La improvisación no te promete que dejarás de perderte cosas.
Te enseña algo más valioso:
Puedes perderte eventos, planes y oportunidades…
sin perderte a ti.
Cuando juegas, fallas, ríes y creas en el presente, recuerdas que la vida no está pasando en otro lugar.
Está pasando aquí.
Ahora.
Y es suficiente.


